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La Visita Nocturna

    Manolo navegaba entre las calles de su ciudad. Con Foo Fighters en sus audífonos, el peso de los pedales de su bicicleta era más ligero. El viento, aún frío por el invierno que se resistía a marcharse, le congelaba las orejas. Manolo se subió el gorro de la sudadera gris. Un par de baches en el camino amenazaron con tirarlo, conductores ebrios, uno que otro peatón, personas despidiéndose fuera de sus casas, mujeres ofreciendo servicios sexuales, gatos en busca de compañía corriendo debajo de los coches. Una noche completamente normal en una ciudad, el fin de semana se escuchaba en los bares, gritos y música alta en los autos que pasan a toda velocidad.    Dos cuadras y gira a la derecha, media cuadra y ahí está. Portón de rejas negro, jardinera iluminada con focos, palmeras y la banqueta un poco rota. Manolo intentó no hacer mucho ruido, había luz dentro de la casa, estacionó la bici detrás de un árbol grande en la acera de enfrente. Se sentó en la banqueta y sacó su celular p

El Blog de Karla

   Perdón. Por no dedicarte el tiempo que quisiera. Por no darte alimento, aún cuando tengo tantas cosas que decir, tanto de que hablar. A veces las historias fluyen de manera natural e instintiva. Otras me cuesta trabajo digerirlas, ver el curso de sus personajes, no puedo escuchar claramente qué dicen, no puedo ver sus expresiones, sus rostros, los espacios en los que habitan. No tengo idea cómo funcionen los demás escritores. Me cuesta trabajo llamarme a mi misma escritora. Tendría que tener un libro impreso, con cientos de miles de copias vendidas para ello. Ciertamente no los tengo, creo que lo mejor que he escrito son cosas relativamente breves, y no son muchas.     Me cuesta mucho trabajo continuar con una historia que ya empecé, no tengo la paciencia para terminar una novela, siento que mis pensamientos son celosos de mi tiempo. No me permiten concentrarme en algo por largos periodos de tiempo. Quizás debería rentar una cabaña en algún lugar lejano, sin internet, sin distr

Cartas A Mi Madre

Para aquellos que piensan que escribirle a la persona que falleció, que piensan que el Facebook es para los vivos, para los que pueden responder con un like, o con un comentario.  Escuché en el radio una locutora que se burlaba de quienes tomaban el "muro" de sus seres queridos para hablarles, les.. o mejor dicho, nos llamaba locos, insanos, faltos de atención.  Comparto esto, porque no podría estar más equivocada esta persona. Mi madre no podrá contestarme jamás, pero he tomado ese espacio para sintetizar las emociones que a veces generan costras, que duelen porque la gente, no sé porqué, te juzga pasado el tiempo. Ya uno no se puede sentir triste, porque ya pasó tiempo, porque el ser querido debe estar bien, porque no le gustaría vernos tristes. Creo que si me viera mi mamá, entendería porqué estoy triste, lo permitiría, porque siempre me enseñó a vivir intensamente mis sentimientos, explorarlos y entenderlos. Qué mejor forma de entenderlos que escribirlos.  A